Entrelazando varias historias con los pensamientos de la protagonista en primera persona, Olor a lluvia nos lleva a un decadente pueblo costero que puede estar en cualquier parte. Los muertos parecen muy presentes aquí, en una pequeña localidad que parece afectada por una maldición, y donde todo el mundo parece guardar un secreto.
Sira Salanueva, una periodista cuya vida está empezando a entrar en barrena, se ve obligada a volver a Borecania, el pequeño pueblo pesquero donde nació y de donde se fue hace mucho tiempo. Debe hacer un reportaje sobre un extraño mural del Apocalipsis que, según dicen, trae la mala suerte sobre el pueblo.
